Loading...

jueves, 26 de julio de 2012

Campo de concentración en Gurs (Francia)

El campo de Gurs fue en un principio un campo de refugiados españoles en Francia en el año 1939 por motivos de la guerra civil española y a partir de 1940 quedó convertido en un campo de concentración. Estaba situado en la localidad francesa de Gurs (Pirineos Atlánticos). Fue comenzado a construir por el gobierno francés en marzo de 1939 Por su proximidad al País Vasco, estaba previsto para albergar a refugiados procedentes de esta región,[1] tras la caída del frente de Cataluña. Sin embargo, ante la avalancha de refugiados españoles que entraban en Francia por esta frontera, las autoridades francesas tuvieron que ampliar el campo e internaron en él a toda clase de combatientes procedentes de la España republicana. Fue el campo de internamiento más importante de Francia. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno francés internó en él a ciudadanos alemanes y de otros países considerados afines a éste, así como a franceses considerados peligrosos por sus ideas políticas y a presos por delitos comunes trasladados desde cárceles cercanas al frente de guerra. Tras el armisticio firmado con la Alemania Nazi en 1940 por el gobierno de Vichy, fue empleado por este gobierno como campo de concentración para judíos de cualquier nacionalidad, excepto francesa, y personas consideradas peligrosas por el gobierno y durante un breve tiempo también para acoger un transporte de judíos alemanes enviados aquí desde Alemania por el gobierno nazi mientras éste determinaba lo que habría de hacer con ellos. Tras la liberación de Francia, se internó brevemente en Gurs a prisioneros de guerra alemanes, colaboracionistas franceses y combatientes españoles que habían participado en la resistencia contra la ocupación alemana, pero cuya decidida voluntad de terminar con la dictadura fascista impuesta por el general Francisco Franco los hacía peligrosos a los ojos de los Aliados, antes de su cierre definitivo en 1946. El Campo de Gurs permaneció en funcionamiento durante siete años (1939–1946), siendo el de mayor duración en Francia Judíos deportados de BadenEn octubre de 1940 llegó la época más penosa del campo. El Gauleiter ("gobernador") nazi de la región de Baden en Alemania había sido nombrado también Gauleiter de la vecina región francesa de Alsacia. En Baden residían unos 7.500 ciudadanos alemanes de raza judía; pertenecían a la clase medía, empleados principalmente en el sector de servicios como sanidad, banca y comercio, y antiguos funcionarios que habían sido apartados por pertenecer a esta raza. Eran en gran parte personas mayores, muchos ya jubilados, puesto que los hombres jóvenes y de edad media habían huido de Alemania o habían desaparecido en los campos de concentración nazis. Al tener el Gauleiter noticia de que el campo de Gurs estaba muy vacío, el 25 de octubre de 1940 ordenó realizar una evacuación forzosa de la mayoría de los judíos de Baden (entre 6.500 y 7.500, según las fuentes) a Gurs en la llamada Operación Bürckel, quedando encerrados allí bajo administración francesa. Durante el año que permanecieron en el campo, más de un millar pereció víctima de enfermedades, mala nutrición y pesimismo. La avanzada edad, arrancados de su entorno, el presentimiento de que acabarían siendo trasladados a campos de concentración polacos, restó a muchos el deseo de luchar por sobrevivir. Unos 700 lograron escapar y casi 2.000 obtuvieron finalmente visados que les permitieron emigrar. Los restantes 5.500 acabaron siendo trasladados a los campos de concentración de Polonia que se convirtieron poco después en campos de exterminio. La deportación de los judíos alemanes a Gurs en octubre de 1940 es un caso extraño en la historia del holocausto. Se trata de la única deportación de judíos realizada hacia el oeste de Alemania por el régimen nazi. No se han obtenidos notas precisas sobre los motivos de esta deportación. Sólo existe la sospecha de que pudiera haberse tratado de poner en marcha el llamado Plan Madagascar, que preveía trasladar a toda la población judía de Europa a la isla homónima. En este caso, esta deportación fue a su vez él único intento conocido de llevar este plan adelante. Pero lo más probable fue que el gauleiter Bürkel quiso cumplir rápidamente y a rajatabla el deseo de Hitler de no ver más judíos alemanes en Alemania, realizando por su cuenta de modo tan criminal la consigna "Dem Führer entgegen arbeiten" (Trabajar a favor del Führer). Judíos deportados de BadenEn octubre de 1940 llegó la época más penosa del campo. El Gauleiter ("gobernador") nazi de la región de Baden en Alemania había sido nombrado también Gauleiter de la vecina región francesa de Alsacia. En Baden residían unos 7.500 ciudadanos alemanes de raza judía; pertenecían a la clase medía, empleados principalmente en el sector de servicios como sanidad, banca y comercio, y antiguos funcionarios que habían sido apartados por pertenecer a esta raza. Eran en gran parte personas mayores, muchos ya jubilados, puesto que los hombres jóvenes y de edad media habían huido de Alemania o habían desaparecido en los campos de concentración nazis. Al tener el Gauleiter noticia de que el campo de Gurs estaba muy vacío, el 25 de octubre de 1940 ordenó realizar una evacuación forzosa de la mayoría de los judíos de Baden (entre 6.500 y 7.500, según las fuentes) a Gurs en la llamada Operación Bürckel, quedando encerrados allí bajo administración francesa. Durante el año que permanecieron en el campo, más de un millar pereció víctima de enfermedades, mala nutrición y pesimismo. La avanzada edad, arrancados de su entorno, el presentimiento de que acabarían siendo trasladados a campos de concentración polacos, restó a muchos el deseo de luchar por sobrevivir. Unos 700 lograron escapar y casi 2.000 obtuvieron finalmente visados que les permitieron emigrar. Los restantes 5.500 acabaron siendo trasladados a los campos de concentración de Polonia que se convirtieron poco después en campos de exterminio. La deportación de los judíos alemanes a Gurs en octubre de 1940 es un caso extraño en la historia del holocausto. Se trata de la única deportación de judíos realizada hacia el oeste de Alemania por el régimen nazi. No se han obtenidos notas precisas sobre los motivos de esta deportación. Sólo existe la sospecha de que pudiera haberse tratado de poner en marcha el llamado Plan Madagascar, que preveía trasladar a toda la población judía de Europa a la isla homónima. En este caso, esta deportación fue a su vez él único intento conocido de llevar este plan adelante. Pero lo más probable fue que el gauleiter Bürkel quiso cumplir rápidamente y a rajatabla el deseo de Hitler de no ver más judíos alemanes en Alemania, realizando por su cuenta de modo tan criminal la consigna "Dem Führer entgegen arbeiten" (Trabajar a favor del Führer). Judíos deportados de BadenEn octubre de 1940 llegó la época más penosa del campo. El Gauleiter ("gobernador") nazi de la región de Baden en Alemania había sido nombrado también Gauleiter de la vecina región francesa de Alsacia. En Baden residían unos 7.500 ciudadanos alemanes de raza judía; pertenecían a la clase medía, empleados principalmente en el sector de servicios como sanidad, banca y comercio, y antiguos funcionarios que habían sido apartados por pertenecer a esta raza. Eran en gran parte personas mayores, muchos ya jubilados, puesto que los hombres jóvenes y de edad media habían huido de Alemania o habían desaparecido en los campos de concentración nazis. Al tener el Gauleiter noticia de que el campo de Gurs estaba muy vacío, el 25 de octubre de 1940 ordenó realizar una evacuación forzosa de la mayoría de los judíos de Baden (entre 6.500 y 7.500, según las fuentes) a Gurs en la llamada Operación Bürckel, quedando encerrados allí bajo administración francesa. Durante el año que permanecieron en el campo, más de un millar pereció víctima de enfermedades, mala nutrición y pesimismo. La avanzada edad, arrancados de su entorno, el presentimiento de que acabarían siendo trasladados a campos de concentración polacos, restó a muchos el deseo de luchar por sobrevivir. Unos 700 lograron escapar y casi 2.000 obtuvieron finalmente visados que les permitieron emigrar. Los restantes 5.500 acabaron siendo trasladados a los campos de concentración de Polonia que se convirtieron poco después en campos de exterminio. La deportación de los judíos alemanes a Gurs en octubre de 1940 es un caso extraño en la historia del holocausto. Se trata de la única deportación de judíos realizada hacia el oeste de Alemania por el régimen nazi. No se han obtenidos notas precisas sobre los motivos de esta deportación. Sólo existe la sospecha de que pudiera haberse tratado de poner en marcha el llamado Plan Madagascar, que preveía trasladar a toda la población judía de Europa a la isla homónima. En este caso, esta deportación fue a su vez él único intento conocido de llevar este plan adelante. Pero lo más probable fue que el gauleiter Bürkel quiso cumplir rápidamente y a rajatabla el deseo de Hitler de no ver más judíos alemanes en Alemania, realizando por su cuenta de modo tan criminal la consigna "Dem Führer entgegen arbeiten" (Trabajar a favor del Führer). Judíos deportados de Baden: En octubre de 1940 llegó la época más penosa del campo. El Gauleiter ("gobernador") nazi de la región de Baden en Alemania había sido nombrado también Gauleiter de la vecina región francesa de Alsacia. En Baden residían unos 7.500 ciudadanos alemanes de raza judía; pertenecían a la clase medía, empleados principalmente en el sector de servicios como sanidad, banca y comercio, y antiguos funcionarios que habían sido apartados por pertenecer a esta raza. Eran en gran parte personas mayores, muchos ya jubilados, puesto que los hombres jóvenes y de edad media habían huido de Alemania o habían desaparecido en los campos de concentración nazis. Al tener el Gauleiter noticia de que el campo de Gurs estaba muy vacío, el 25 de octubre de 1940 ordenó realizar una evacuación forzosa de la mayoría de los judíos de Baden (entre 6.500 y 7.500, según las fuentes) a Gurs en la llamada Operación Bürckel, quedando encerrados allí bajo administración francesa. Durante el año que permanecieron en el campo, más de un millar pereció víctima de enfermedades, mala nutrición y pesimismo. La avanzada edad, arrancados de su entorno, el presentimiento de que acabarían siendo trasladados a campos de concentración polacos, restó a muchos el deseo de luchar por sobrevivir. Unos 700 lograron escapar y casi 2.000 obtuvieron finalmente visados que les permitieron emigrar. Los restantes 5.500 acabaron siendo trasladados a los campos de concentración de Polonia que se convirtieron poco después en campos de exterminio. La deportación de los judíos alemanes a Gurs en octubre de 1940 es un caso extraño en la historia del holocausto. Se trata de la única deportación de judíos realizada hacia el oeste de Alemania por el régimen nazi. No se han obtenidos notas precisas sobre los motivos de esta deportación. Sólo existe la sospecha de que pudiera haberse tratado de poner en marcha el llamado Plan Madagascar, que preveía trasladar a toda la población judía de Europa a la isla homónima. En este caso, esta deportación fue a su vez él único intento conocido de llevar este plan adelante. Pero lo más probable fue que el gauleiter Bürkel quiso cumplir rápidamente y a rajatabla el deseo de Hitler de no ver más judíos alemanes en Alemania, realizando por su cuenta de modo tan criminal la consigna "Dem Führer entgegen arbeiten" (Trabajar a favor del Führer). El campo de Gurs hoyEl campo fue desmantelado en 1946, cayendo en el olvido. El cerro se ha ido cubriendo de espesa vegetación, que aun así no consigue absorber las aguas que manan de la tierra arcillosa. Se ven unas pocas piedras que eran caminos y bases de los barracones y que durante algún verano grupos de jóvenes rescatan entre la maleza para poner en evidencia la miseria en la que unas 64.000 personas tuvieron que vivir en alguna de las varias épocas del campo. Campo de Gurs — El horror.En la región, el nombre de campo de Gurs es como una losa de piedra maldita clavada en el cerro del que pocos quieren acordarse, incluso en el resto de Francia. Las organizaciones judías mismas se avergüenzan de lo poco que hicieron por salvar la vida a los judíos encerrados en Gurs mientras esperaban ser trasladados a los campos de exterminio, ya que el campo siempre estuvo regido por el gobierno francés y con un poco de dinero para sobornar a los guardianes franceses y a los carabineros españoles en la cercana frontera española, un importante número de judíos habría podido salvar la vida, pasando a España y de aquí a Portugal o al norte de África. Al cumplirse en 1979 el 40 aniversario de la creación del campo, jóvenes de la región comenzaron a airear la historia del olvidado campo mediante conferencias a las que invitaron a antiguos recluidos. El hecho tuvo amplia difusión en la prensa francesa, alemana y española; como consecuencia, al año siguiente se reunieron en Gurs los días 20 y 21 de junio un centenar de antiguos detenidos, llegados de numerosos países, así como personas que pertenecieron a la Resistencia francesa y supervivientes de campos de exterminio, creando la asociación L'Amicale de Gurs (Los Amigos de Gurs). Elaboraron el comunicado L'Apell de Gurs (La Llamada de Gurs), en el que destacan palabras como «... Gurs, símbolo de combate y de sufrimiento de los pueblos de Europa... Gurs, campo de concentración, llama a la vigilancia, a la unión, a la acción para que el hombre pueda vivir libre y digno». Desde esa fecha se celebra anualmente en Gurs una conmemoración en la que participan organizaciones judías, representantes de ciudades de Baden, exreclusos o sus familiares y personas de muchas otras nacionalidades que quieren hacer constar con su presencia la obligación, que debe pasar de generación a generación, de no olvidar los actos criminales de los regímenes dictatoriales que asolaron Europa durante el siglo XX. Con la agreste vegetación que oculta el campo que estuvo ocupado por los ilots contrasta la placidez del gran cementerio judío costeado y exquisitamente cuidado por las ciudades alemanas de las que eran habitantes los judíos alemanes deportados. La asociación francesa de comunidades judías de los Basses-Pyrénées que, tras la liberación en 1944 se hizo cargo en un principio del mantenimiento del cementerio, colocó en él un monumento a la memoria de las víctimas. Pero el cementerio quedó de año en año cada vez más descuidado. El alcalde de Karlsruhe, al recibir noticia de este hecho en el año 1957, tomó la iniciativa de que su ciudad había de hacerse cargo de la conservación del cementerio, siendo apoyado por las asociaciones judías de Baden. Contactó para participar en el proyecto con las localidades de Baden de las que habían sido deportados sus ciudadanos judíos a Gurs. El Estado francés, a su vez, hizo entrega del cementerio durante una duración de 99 años al órgano superior de las asociaciones judías de Baden. Restaurado, fue abierto el 26 de marzo de 1963. Las ciudades alemanas de Karlsruhe, Friburgo, Mannheim, Heidelberg, Pforzheim, Constanza y Weinheim costean la conservación del cementerio. Desde el año 1985 existe en el campo un memorial de los combatientes de la guerra civil española internados en él, y en el cementerio se encuentran enterrados en una separata fallecidos de este grupo de internados. En el año 2000, el Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge renovó en profundidad el cementerio
Con la agreste vegetación que oculta el campo que estuvo ocupado por los ilots contrasta la placidez del gran cementerio judío costeado y exquisitamente cuidado por las ciudades alemanas de las que eran habitantes los judíos alemanes deportados. La asociación francesa de comunidades judías de los Basses-Pyrénées que, tras la liberación en 1944 se hizo cargo en un principio del mantenimiento del cementerio, colocó en él un monumento a la memoria de las víctimas. Pero el cementerio quedó de año en año cada vez más descuidado. El alcalde de Karlsruhe, al recibir noticia de este hecho en el año 1957, tomó la iniciativa de que su ciudad había de hacerse cargo de la conservación del cementerio, siendo apoyado por las asociaciones judías de Baden. Contactó para participar en el proyecto con las localidades de Baden de las que habían sido deportados sus ciudadanos judíos a Gurs. El Estado francés, a su vez, hizo entrega del cementerio durante una duración de 99 años al órgano superior de las asociaciones judías de Baden. Restaurado, fue abierto el 26 de marzo de 1963. Las ciudades alemanas de Karlsruhe, Friburgo, Mannheim, Heidelberg, Pforzheim, Constanza y Weinheim costean la conservación del cementerio. Desde el año 1985 existe en el campo un memorial de los combatientes de la guerra civil española internados en él, y en el cementerio se encuentran enterrados en una separata fallecidos de este grupo de internados. En el año 2000, el Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge renovó en profundidad el cementerio

No hay comentarios:

Publicar un comentario