Loading...

jueves, 26 de julio de 2012

Campo de concentración en Gurs (Francia)

El campo de Gurs fue en un principio un campo de refugiados españoles en Francia en el año 1939 por motivos de la guerra civil española y a partir de 1940 quedó convertido en un campo de concentración. Estaba situado en la localidad francesa de Gurs (Pirineos Atlánticos). Fue comenzado a construir por el gobierno francés en marzo de 1939 Por su proximidad al País Vasco, estaba previsto para albergar a refugiados procedentes de esta región,[1] tras la caída del frente de Cataluña. Sin embargo, ante la avalancha de refugiados españoles que entraban en Francia por esta frontera, las autoridades francesas tuvieron que ampliar el campo e internaron en él a toda clase de combatientes procedentes de la España republicana. Fue el campo de internamiento más importante de Francia. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno francés internó en él a ciudadanos alemanes y de otros países considerados afines a éste, así como a franceses considerados peligrosos por sus ideas políticas y a presos por delitos comunes trasladados desde cárceles cercanas al frente de guerra. Tras el armisticio firmado con la Alemania Nazi en 1940 por el gobierno de Vichy, fue empleado por este gobierno como campo de concentración para judíos de cualquier nacionalidad, excepto francesa, y personas consideradas peligrosas por el gobierno y durante un breve tiempo también para acoger un transporte de judíos alemanes enviados aquí desde Alemania por el gobierno nazi mientras éste determinaba lo que habría de hacer con ellos. Tras la liberación de Francia, se internó brevemente en Gurs a prisioneros de guerra alemanes, colaboracionistas franceses y combatientes españoles que habían participado en la resistencia contra la ocupación alemana, pero cuya decidida voluntad de terminar con la dictadura fascista impuesta por el general Francisco Franco los hacía peligrosos a los ojos de los Aliados, antes de su cierre definitivo en 1946. El Campo de Gurs permaneció en funcionamiento durante siete años (1939–1946), siendo el de mayor duración en Francia Judíos deportados de BadenEn octubre de 1940 llegó la época más penosa del campo. El Gauleiter ("gobernador") nazi de la región de Baden en Alemania había sido nombrado también Gauleiter de la vecina región francesa de Alsacia. En Baden residían unos 7.500 ciudadanos alemanes de raza judía; pertenecían a la clase medía, empleados principalmente en el sector de servicios como sanidad, banca y comercio, y antiguos funcionarios que habían sido apartados por pertenecer a esta raza. Eran en gran parte personas mayores, muchos ya jubilados, puesto que los hombres jóvenes y de edad media habían huido de Alemania o habían desaparecido en los campos de concentración nazis. Al tener el Gauleiter noticia de que el campo de Gurs estaba muy vacío, el 25 de octubre de 1940 ordenó realizar una evacuación forzosa de la mayoría de los judíos de Baden (entre 6.500 y 7.500, según las fuentes) a Gurs en la llamada Operación Bürckel, quedando encerrados allí bajo administración francesa. Durante el año que permanecieron en el campo, más de un millar pereció víctima de enfermedades, mala nutrición y pesimismo. La avanzada edad, arrancados de su entorno, el presentimiento de que acabarían siendo trasladados a campos de concentración polacos, restó a muchos el deseo de luchar por sobrevivir. Unos 700 lograron escapar y casi 2.000 obtuvieron finalmente visados que les permitieron emigrar. Los restantes 5.500 acabaron siendo trasladados a los campos de concentración de Polonia que se convirtieron poco después en campos de exterminio. La deportación de los judíos alemanes a Gurs en octubre de 1940 es un caso extraño en la historia del holocausto. Se trata de la única deportación de judíos realizada hacia el oeste de Alemania por el régimen nazi. No se han obtenidos notas precisas sobre los motivos de esta deportación. Sólo existe la sospecha de que pudiera haberse tratado de poner en marcha el llamado Plan Madagascar, que preveía trasladar a toda la población judía de Europa a la isla homónima. En este caso, esta deportación fue a su vez él único intento conocido de llevar este plan adelante. Pero lo más probable fue que el gauleiter Bürkel quiso cumplir rápidamente y a rajatabla el deseo de Hitler de no ver más judíos alemanes en Alemania, realizando por su cuenta de modo tan criminal la consigna "Dem Führer entgegen arbeiten" (Trabajar a favor del Führer). Judíos deportados de BadenEn octubre de 1940 llegó la época más penosa del campo. El Gauleiter ("gobernador") nazi de la región de Baden en Alemania había sido nombrado también Gauleiter de la vecina región francesa de Alsacia. En Baden residían unos 7.500 ciudadanos alemanes de raza judía; pertenecían a la clase medía, empleados principalmente en el sector de servicios como sanidad, banca y comercio, y antiguos funcionarios que habían sido apartados por pertenecer a esta raza. Eran en gran parte personas mayores, muchos ya jubilados, puesto que los hombres jóvenes y de edad media habían huido de Alemania o habían desaparecido en los campos de concentración nazis. Al tener el Gauleiter noticia de que el campo de Gurs estaba muy vacío, el 25 de octubre de 1940 ordenó realizar una evacuación forzosa de la mayoría de los judíos de Baden (entre 6.500 y 7.500, según las fuentes) a Gurs en la llamada Operación Bürckel, quedando encerrados allí bajo administración francesa. Durante el año que permanecieron en el campo, más de un millar pereció víctima de enfermedades, mala nutrición y pesimismo. La avanzada edad, arrancados de su entorno, el presentimiento de que acabarían siendo trasladados a campos de concentración polacos, restó a muchos el deseo de luchar por sobrevivir. Unos 700 lograron escapar y casi 2.000 obtuvieron finalmente visados que les permitieron emigrar. Los restantes 5.500 acabaron siendo trasladados a los campos de concentración de Polonia que se convirtieron poco después en campos de exterminio. La deportación de los judíos alemanes a Gurs en octubre de 1940 es un caso extraño en la historia del holocausto. Se trata de la única deportación de judíos realizada hacia el oeste de Alemania por el régimen nazi. No se han obtenidos notas precisas sobre los motivos de esta deportación. Sólo existe la sospecha de que pudiera haberse tratado de poner en marcha el llamado Plan Madagascar, que preveía trasladar a toda la población judía de Europa a la isla homónima. En este caso, esta deportación fue a su vez él único intento conocido de llevar este plan adelante. Pero lo más probable fue que el gauleiter Bürkel quiso cumplir rápidamente y a rajatabla el deseo de Hitler de no ver más judíos alemanes en Alemania, realizando por su cuenta de modo tan criminal la consigna "Dem Führer entgegen arbeiten" (Trabajar a favor del Führer). Judíos deportados de BadenEn octubre de 1940 llegó la época más penosa del campo. El Gauleiter ("gobernador") nazi de la región de Baden en Alemania había sido nombrado también Gauleiter de la vecina región francesa de Alsacia. En Baden residían unos 7.500 ciudadanos alemanes de raza judía; pertenecían a la clase medía, empleados principalmente en el sector de servicios como sanidad, banca y comercio, y antiguos funcionarios que habían sido apartados por pertenecer a esta raza. Eran en gran parte personas mayores, muchos ya jubilados, puesto que los hombres jóvenes y de edad media habían huido de Alemania o habían desaparecido en los campos de concentración nazis. Al tener el Gauleiter noticia de que el campo de Gurs estaba muy vacío, el 25 de octubre de 1940 ordenó realizar una evacuación forzosa de la mayoría de los judíos de Baden (entre 6.500 y 7.500, según las fuentes) a Gurs en la llamada Operación Bürckel, quedando encerrados allí bajo administración francesa. Durante el año que permanecieron en el campo, más de un millar pereció víctima de enfermedades, mala nutrición y pesimismo. La avanzada edad, arrancados de su entorno, el presentimiento de que acabarían siendo trasladados a campos de concentración polacos, restó a muchos el deseo de luchar por sobrevivir. Unos 700 lograron escapar y casi 2.000 obtuvieron finalmente visados que les permitieron emigrar. Los restantes 5.500 acabaron siendo trasladados a los campos de concentración de Polonia que se convirtieron poco después en campos de exterminio. La deportación de los judíos alemanes a Gurs en octubre de 1940 es un caso extraño en la historia del holocausto. Se trata de la única deportación de judíos realizada hacia el oeste de Alemania por el régimen nazi. No se han obtenidos notas precisas sobre los motivos de esta deportación. Sólo existe la sospecha de que pudiera haberse tratado de poner en marcha el llamado Plan Madagascar, que preveía trasladar a toda la población judía de Europa a la isla homónima. En este caso, esta deportación fue a su vez él único intento conocido de llevar este plan adelante. Pero lo más probable fue que el gauleiter Bürkel quiso cumplir rápidamente y a rajatabla el deseo de Hitler de no ver más judíos alemanes en Alemania, realizando por su cuenta de modo tan criminal la consigna "Dem Führer entgegen arbeiten" (Trabajar a favor del Führer). Judíos deportados de Baden: En octubre de 1940 llegó la época más penosa del campo. El Gauleiter ("gobernador") nazi de la región de Baden en Alemania había sido nombrado también Gauleiter de la vecina región francesa de Alsacia. En Baden residían unos 7.500 ciudadanos alemanes de raza judía; pertenecían a la clase medía, empleados principalmente en el sector de servicios como sanidad, banca y comercio, y antiguos funcionarios que habían sido apartados por pertenecer a esta raza. Eran en gran parte personas mayores, muchos ya jubilados, puesto que los hombres jóvenes y de edad media habían huido de Alemania o habían desaparecido en los campos de concentración nazis. Al tener el Gauleiter noticia de que el campo de Gurs estaba muy vacío, el 25 de octubre de 1940 ordenó realizar una evacuación forzosa de la mayoría de los judíos de Baden (entre 6.500 y 7.500, según las fuentes) a Gurs en la llamada Operación Bürckel, quedando encerrados allí bajo administración francesa. Durante el año que permanecieron en el campo, más de un millar pereció víctima de enfermedades, mala nutrición y pesimismo. La avanzada edad, arrancados de su entorno, el presentimiento de que acabarían siendo trasladados a campos de concentración polacos, restó a muchos el deseo de luchar por sobrevivir. Unos 700 lograron escapar y casi 2.000 obtuvieron finalmente visados que les permitieron emigrar. Los restantes 5.500 acabaron siendo trasladados a los campos de concentración de Polonia que se convirtieron poco después en campos de exterminio. La deportación de los judíos alemanes a Gurs en octubre de 1940 es un caso extraño en la historia del holocausto. Se trata de la única deportación de judíos realizada hacia el oeste de Alemania por el régimen nazi. No se han obtenidos notas precisas sobre los motivos de esta deportación. Sólo existe la sospecha de que pudiera haberse tratado de poner en marcha el llamado Plan Madagascar, que preveía trasladar a toda la población judía de Europa a la isla homónima. En este caso, esta deportación fue a su vez él único intento conocido de llevar este plan adelante. Pero lo más probable fue que el gauleiter Bürkel quiso cumplir rápidamente y a rajatabla el deseo de Hitler de no ver más judíos alemanes en Alemania, realizando por su cuenta de modo tan criminal la consigna "Dem Führer entgegen arbeiten" (Trabajar a favor del Führer). El campo de Gurs hoyEl campo fue desmantelado en 1946, cayendo en el olvido. El cerro se ha ido cubriendo de espesa vegetación, que aun así no consigue absorber las aguas que manan de la tierra arcillosa. Se ven unas pocas piedras que eran caminos y bases de los barracones y que durante algún verano grupos de jóvenes rescatan entre la maleza para poner en evidencia la miseria en la que unas 64.000 personas tuvieron que vivir en alguna de las varias épocas del campo. Campo de Gurs — El horror.En la región, el nombre de campo de Gurs es como una losa de piedra maldita clavada en el cerro del que pocos quieren acordarse, incluso en el resto de Francia. Las organizaciones judías mismas se avergüenzan de lo poco que hicieron por salvar la vida a los judíos encerrados en Gurs mientras esperaban ser trasladados a los campos de exterminio, ya que el campo siempre estuvo regido por el gobierno francés y con un poco de dinero para sobornar a los guardianes franceses y a los carabineros españoles en la cercana frontera española, un importante número de judíos habría podido salvar la vida, pasando a España y de aquí a Portugal o al norte de África. Al cumplirse en 1979 el 40 aniversario de la creación del campo, jóvenes de la región comenzaron a airear la historia del olvidado campo mediante conferencias a las que invitaron a antiguos recluidos. El hecho tuvo amplia difusión en la prensa francesa, alemana y española; como consecuencia, al año siguiente se reunieron en Gurs los días 20 y 21 de junio un centenar de antiguos detenidos, llegados de numerosos países, así como personas que pertenecieron a la Resistencia francesa y supervivientes de campos de exterminio, creando la asociación L'Amicale de Gurs (Los Amigos de Gurs). Elaboraron el comunicado L'Apell de Gurs (La Llamada de Gurs), en el que destacan palabras como «... Gurs, símbolo de combate y de sufrimiento de los pueblos de Europa... Gurs, campo de concentración, llama a la vigilancia, a la unión, a la acción para que el hombre pueda vivir libre y digno». Desde esa fecha se celebra anualmente en Gurs una conmemoración en la que participan organizaciones judías, representantes de ciudades de Baden, exreclusos o sus familiares y personas de muchas otras nacionalidades que quieren hacer constar con su presencia la obligación, que debe pasar de generación a generación, de no olvidar los actos criminales de los regímenes dictatoriales que asolaron Europa durante el siglo XX. Con la agreste vegetación que oculta el campo que estuvo ocupado por los ilots contrasta la placidez del gran cementerio judío costeado y exquisitamente cuidado por las ciudades alemanas de las que eran habitantes los judíos alemanes deportados. La asociación francesa de comunidades judías de los Basses-Pyrénées que, tras la liberación en 1944 se hizo cargo en un principio del mantenimiento del cementerio, colocó en él un monumento a la memoria de las víctimas. Pero el cementerio quedó de año en año cada vez más descuidado. El alcalde de Karlsruhe, al recibir noticia de este hecho en el año 1957, tomó la iniciativa de que su ciudad había de hacerse cargo de la conservación del cementerio, siendo apoyado por las asociaciones judías de Baden. Contactó para participar en el proyecto con las localidades de Baden de las que habían sido deportados sus ciudadanos judíos a Gurs. El Estado francés, a su vez, hizo entrega del cementerio durante una duración de 99 años al órgano superior de las asociaciones judías de Baden. Restaurado, fue abierto el 26 de marzo de 1963. Las ciudades alemanas de Karlsruhe, Friburgo, Mannheim, Heidelberg, Pforzheim, Constanza y Weinheim costean la conservación del cementerio. Desde el año 1985 existe en el campo un memorial de los combatientes de la guerra civil española internados en él, y en el cementerio se encuentran enterrados en una separata fallecidos de este grupo de internados. En el año 2000, el Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge renovó en profundidad el cementerio
Con la agreste vegetación que oculta el campo que estuvo ocupado por los ilots contrasta la placidez del gran cementerio judío costeado y exquisitamente cuidado por las ciudades alemanas de las que eran habitantes los judíos alemanes deportados. La asociación francesa de comunidades judías de los Basses-Pyrénées que, tras la liberación en 1944 se hizo cargo en un principio del mantenimiento del cementerio, colocó en él un monumento a la memoria de las víctimas. Pero el cementerio quedó de año en año cada vez más descuidado. El alcalde de Karlsruhe, al recibir noticia de este hecho en el año 1957, tomó la iniciativa de que su ciudad había de hacerse cargo de la conservación del cementerio, siendo apoyado por las asociaciones judías de Baden. Contactó para participar en el proyecto con las localidades de Baden de las que habían sido deportados sus ciudadanos judíos a Gurs. El Estado francés, a su vez, hizo entrega del cementerio durante una duración de 99 años al órgano superior de las asociaciones judías de Baden. Restaurado, fue abierto el 26 de marzo de 1963. Las ciudades alemanas de Karlsruhe, Friburgo, Mannheim, Heidelberg, Pforzheim, Constanza y Weinheim costean la conservación del cementerio. Desde el año 1985 existe en el campo un memorial de los combatientes de la guerra civil española internados en él, y en el cementerio se encuentran enterrados en una separata fallecidos de este grupo de internados. En el año 2000, el Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge renovó en profundidad el cementerio

Que no se te olvide!

Que no se te olvide ahora que estamos en verano, más que nunca, todos concienciados con nuestras mascotas.

Ni nos doblaron ,ni nos domaron ,ni nos van a domesticar

martes, 17 de julio de 2012

HISTORIA DE SAN TELMO (Patrón de los marinos y Navegantes) La devoción a San Telmo en Canarias, al decir del escritor Torres Quiroga, ha sido siempre la misma a partir del siglo XIII, o sea, desde que el Patrón de Marineros y Navegantes nació en 1190 en Frómista, Palencia. Perteneció a la Orden de Predicadores (Dominicos), y murió en Tuy en 1246. Fue palabra y fervor de los marinos gallegos, portugueses y andaluces llegados al archipiélago. Aquellos navegantes de la primera mitad del siglo XIII tuvieron la fortuna de conocer y escuchar a San Telmo en sus ardientes tareas apostólicas por todas estas tierras y ensenadas de España, de gozar de sus gestos milagrosos bien a la orilla del rio Miño, en los caminos de Guimarear o en las jornadas guerreras de Andalucia con el Rey Fernando III el Santo. Les faltaría tiempo a los hombres de la mar, predilectos en la vida y en la gloria de San Telmo, para difundir en sucesión de singladuras y de puertos la verdad divina, tantas veces hecha realidad en las palabras y las obras prodigiosas del santo. Así es como fue extendiéndose, de boca en boca y de puerto en puerto, aquella fiel devoción marinera del Renacimiento, nacida en la presencia taumaturgia de San Pedro González Telmo en todas estas comarcas y riberas. Y así es como nuestros marineros, desde tiempos remotos, veneran a San Telmo. Según investigaciones portuenses, que hacen referencia a la celebración y costo de su fiesta, la levantó en la propia ermita el escribano Don Gabriel del Álamo y Viera el día 13 de septiembre de 1773 en presencia del párroco Don José Manuel Cabeza, del Capitán del mar Don Cristóbal de la Oliva y del también capitán Don Manuel Rijo, el alférez Don Pedro Ugarte y los veinte “mareante” que componían su gremio. En ella se hace constar que “por cuanto tienen como tales Mareantes y tuvieron sus ascendientes pacto y convenio para hacer la festividad de dicho señor San Pedro González Telmo en esta ermita todos los años. Las tradiciones y la historia del enclave costero por junio se rinden a los pies del Santo. De ahí la razón de las rescatadas fiestas de San Telmo con rango de antigua tradición en el calendario festero del Puerto de la Cruz. La fiesta más antigua data del año 1957 y se rescata en 2003 – 2004 – 2005; he aquí la razón de formar la Hermandad, y con la ilusión de sacarle en solemne procesión en las Fiestas del Carmen. La iconografía de San Telmo, nos lo muestra vestido con el hábito de la Orden de Predicadores, y en la mano izquierda porta un pequeño barco, símbolo de su patronazgo sobre las gentes del mar y en la mano derecha porta una vela encendida, que representa el fenómeno atmosférico conocido como “FUEGO DE SAN TELMO”. Desde los lejanos tiempos medievales, las gentes del mar de Galicia y Portugal, rezan una pequeña oración que dice: Señor San Pedro González De navegantes piloto; Líbranos del terremoto Y defiéndenos de los males.

"Santisima Virgen del Carmen"Patrona de los Pescadores

SANTISIMA VIRGEN DEL CARMEN "PATRONA DE LOS PESCADORES" Desde entonces, la familia marinera celebra solemnemente sus actos fervorosos en su propio pueblo con manifestaciones tales como procesión maritíma y el paso de la Reina de los Mares, la Virgen del Carmelo, por el popular barrio de la "Ranilla". La antigua imagen del Carmen fue retirada del culto y sustituida por la bella talla del escultor portuense Ángel Acosta Martín, que la dono a su pueblo el 19 de Mayo de 1954 y que se venera en la parroquia matriz de Nuestra Señora la Peña de Francia. En esta histórica fecha, la Excelsa Patrona fue bendecida y llevada en procesión hasta el muelle pesquero y será recordada por todos los portuenses como la más emocionante demostración de un gesto de generosidad y patriotismo de su autor, Ángel Acosta, que la ciudad tendrá siempre entre sus recuerdos. La Virgen del Carmen, Reina de los mares y patrona de los marineros, tiene en el Puerto de la Cruz la devoción de todo su pueblo. Este municipio, nacido y criado a la vera del océano, apasionado amante de las aventuras marineras, iba desde 1750, junto a millares de peregrinos, a rendir su devocional tributo carmelita al santuario del Convento de San Agustín de Los Realejos fundado el 17 de Diciembre de 1609. Cuando en el Puerto de la Cruz se estableció la congregación del Padre Claret, uno de sus sacerdotes, el Rvdo. Antolín Fernández logró en pocos años que, sin alterar la tradición que ligaba a los portuenses con Los Realejos, se rindiera culto a una imagen del Carmen de la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia que data de finales del S. XVIII y es obra de Fernando Estévez.La Virgen del Carmen, la Reina de los mares y patrona de los marineros, tiene en el Puerto de la Cruz la devoción de todo su pueblo. Este municipio, nacido y criado a la vera del océano, apasionado amante de las aventuras marineras, iba desde 1750, junto a millares de peregrinos, a rendir su devocional tributo carmelita al santuario del Convento de San Agustín de Los Realejos fundado el 17 de Diciembre de 1609. Cuando en el Puerto de la Cruz se estableció la congregación del Padre Claret, uno de sus sacerdotes, el Rvdo. Antolín Fernández logró en pocos años que, sin alterar la tradición que ligaba a los portuenses con Los Realejos, se rindiera culto a una imagen del Carmen de la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia que data de finales del S. XVIII y es obra de Fernando Estévez. La Virgen del Carmen, Reina de los mares y patrona de los marineros, tiene en el Puerto de la Cruz la devoción de todo su pueblo. Este municipio, nacido y criado a la vera del océano, apasionado amante de las aventuras marineras, iba desde 1750, junto a millares de peregrinos, a rendir su devocional tributo carmelita al santuario del Convento de San Agustín de Los Realejos fundado el 17 de Diciembre de 1609. Cuando en el Puerto de la Cruz se estableció la congregación del Padre Claret, uno de sus sacerdotes, el Rvdo. Antolín Fernández logró en pocos años que, sin alterar la tradición que ligaba a los portuenses con Los Realejos, se rindiera culto a una imagen del Carmen de la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia que data de finales del S. XVIII y es obra de Fernando Estévez. La Virgen del Carmen, Reina de los mares y patrona de los marineros, tiene en el Puerto de la Cruz la devoción de todo su pueblo. Este municipio, nacido y criado a la vera del océano, apasionado amante de las aventuras marineras, iba desde 1750, junto a millares de peregrinos, a rendir su devocional tributo carmelita al santuario del Convento de San Agustín de Los Realejos fundado el 17 de Diciembre de 1609. Cuando en el Puerto de la Cruz se estableció la congregación del Padre Claret, uno de sus sacerdotes, el Rvdo. Antolín Fernández logró en pocos años que, sin alterar la tradición que ligaba a los portuenses con Los Realejos, se rindiera culto a una imagen del Carmen de la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia que data de finales del S. XVIII y es obra de Fernando Estévez. Concretamente fue en 1925 cuando las autoridades religiosas portuenses señalaron que había que rendir devoción a la imagen radicada en el municipio. El Rvdo. D. Antolín Fernández, consciente de su misión apostólica, dijo: "nada de desplazamientos hacia otros pueblos alejados de los azares del mar - dijo a los marinos-. Existiendo entre nosotros la Imagen de vuestra fervorosas devociones, a ella tenemos todos que acudir a rogarle que nos conceda su gracia" Y, convenciendo así a los numerosos feligreses de la Parroquia matriz del Puerto que era sobre el mismo mar, y no en la lejanía de los campos, donde había que rendir tributo y veneración a los milagros de la Santísima Virgen del Carmen, hizo parar la corriente hacia aquel pueblo y concentrar en los propios sitios los ruegos a esta divinidad, que arrastrando los peligros de sus fieles, prestigió con el ejemplo de embarcarse la confianza y fe inquebrantable que se hace en su poder milagroso. Desde entonces, la familia marinera celebra solemnemente sus actos fervorosos en su propio pueblo con manifestaciones tales como procesión maritíma y el paso de la Reina de los Mares, la Virgen del Carmelo, por el popular barrio de la "Ranilla". La antigua imagen del Carmen fue retirada del culto y sustituida por la bella talla del escultor portuense Ángel Acosta Martín, que la dono a su pueblo el 19 de Mayo de 1954 y que se venera en la parroquia matriz de Nuestra Señora la Peña de Francia. En esta histórica fecha, la Excelsa Patrona fue bendecida y llevada en procesión hasta el muelle pesquero y será recordada por todos los portuenses como la más emocionante demostración de un gesto de generosidad y patriotismo de su autor, Ángel Acosta, que la ciudad tendrá siempre entre sus recuerdos. Cada Martes de embarcación los marineros portuenses, actualmente "CARGADORES DE LA VIRGEN DEL CARMEN", siguen siendo los que portan la imagen de Nuestra Madre en las procesiones de las fiestas patronales, moviéndola con un compás que intenta simular que la Virgen transita sobre las olas del mar. Así se tranquilizan y bailotean a la Virgen Marinera, desde la iglesia hasta las orillas del agua, festoneadas por espumas que son galas del desposorio del soberano Atlante con la excelsa novia del mar. Con este gozo, marineros y pescadores, en el Puerto de la Cruz radicantes, o de fuera llegados al efecto, todos han recorrido por sus calles de Mequinez y San Felipe -y su barrio de la Ranilla es júbilo- y ahora gritan: "¡Mayitas, Virgen del Carmen, mayitas!".

sábado, 14 de julio de 2012

El Gran Poder de Dios!!!

Se sabe que llegó al Puerto a finales del siglo XVII, traída de Sevilla por el capitán de artillería Pedro Martínez Francisco, natural de Las Breñas (La Palma). El Gran Poder de Dios lleva a su lado dos bellos ángeles que le sostienen los cordones del traje. Fueron realizados por el escultor de Santa Cruz de Tenerife Sebastián Fernández Méndez en 1755, corriendo su policromía a cargo del pintor portuense José Tomás Pablo (1778). Este último artista ya había realizado los dibujos y pinturas del trono del señor en 1752. La peana en que va sentada la imagen es de plata labrada al martillo por el orfebre lagunero Alonso de Sosa y ejecutada en 1753. La efigie del Gran Poder de Dios vino a Canarias en consignación a la isla de La Palma y por descuido de los consignatarios del navio fué desembarcada en Tenerife. Los Palmeros reclamaron en tiempo oportuno la devolución del Santo Cristo, y las tres veces que quiso hacerse el envio de la Imagen a aquella isla hubo que suspender la operación de su embarque a causa de las inesperadas galernas producidas en el Puerto al tiempo de irla a embarcar. La reiteración de tan raras alteraciones atmosféricas y maritimas cada vez que de embarcar a la Imagen se trataba, fueron tomadas por los creyentes del pueblo a desagrado del Santo a que le sacaran de esta isla, y así creyéndolo tambien los dueños de las lanchas, rehusaron, juntos con los marinos, el encargo de embarcarla nuevamente. Entonces se le construyó un magnifico retablo en el que el vecindario empezó a rendirle culto y veneraria. La veneración despertada hacia esta sagrada Imagen del Gran Poder pronto se hizo extensiva a todo el ámbito del Valle, y tal fué la profusión de adeptos atraídos a su culto, que bajaban semanalmente a oir misa de los Viernes innumerables personas de la Villa y Los Realejos. Tambien acudían todos los años infinidad de devotos de todos los pueblos de la isla a acompañarle en las procesiones que se le hacian en los festejos que el pueblo le tributaba por sus días. Cuentan varios testigos presenciales de reconocida seriedad, que en la epidemia de viruelas que azotó a la Villa de la Orotava allá por el año 1874, enfermo un niño del director de la banda local de música, Don Maximiliano Febles Pérez. Este aflijido padre hizo al Santo promesa de sacarle en procesión y acompañarlo en su trayecto, llevando a su hijo consigo, si se lo sacaba en bien del contagio. El niño no tardó en mejorar de las viruelas; el padre, cumpliendo con su deber de sacar al Santo en procesión, dedicó a la efectividad de esta promesa el Domingo del día 28 de Enero de dicho año 1874; y la procesión recorrió sin incidentes el trayecto de Santo Domingo a Santa Barbara. A la vista de los muelles llegó en los precisos momentos que iba a salir una lancha portando su último cargo de vinos a un barco que despachaba Don Tomas Bartlet para Marsella. El marino Manuel (Bonanza) solicitó del patrón que retuviera la salida hasta que pasara "EL VIEJITO". Y el patrón, desatendiendo aquel ruego: -Que viejo ni viejo-contestó-, ¡Boguen que ese es un santo de palo!. La lancha desatracó y todos empezaron a remar. Ya la embarcación a mitad de la bahia surgio una ráfaga de viento que obligó a Don Feliciano Cartaya a usar de todo su poder para que aquella no le arrancara de las manos el estandarte que llevaba. La lancha luchó contra tres furiosas olas que se alzaron oponiendose a su marcha, y al descender de la tercera ingente montaña de agua fué a estrellarse sobre la "baja"; de la salida del muelle, teniendo la mala suerte de partirse en dos mitades. "Bonanza" quedo en pié sobre la "Baja"; los marinos tomarón la tierra a nado; y el patrón fué tragado por el mar. Al darse cuenta la gente que acompañaba al Gran Poder de lo que estaba sucediendo en la bahia se arremolinaron alrededor del Santo y, poniendolo cara al mar, le pidieron fervorosamente que intercediera en favor de todos los que se hallaban envueltos en el naufragio. El mar quedó entonces tan tranquilo como antes de producirse el vendaval. Pero la justicia divina fué inexorable; el cuerpo del Patrón nunca más se volvio a ver. Este notable accidente fué comentado en la isla que atrajo infinidad de personas, aun de los pueblos más lejanos, a conocer sobre el terreno la verdad de lo ocurrido. El romancero de la época Don Antonio Ortíz y López dedicó su númen poético a cantar el episodio en elocuentes décimas que editó y vendió profusamente. Aun latente el recuerdo de esta tragedia del mar en que "EL VIEJITO" hizo sentir su milagroso Poder, advino el cólera a Santa Cruz. Entre las muchas promesas que se hicierón al Gran Poder para que el temible contagío no se extendiera a este Valle, una fué prolongar el recorrido de sus anuales procesiones hasta la extremidad oeste del pueblo. Y por haberse localizado la epidemia en aquel puerto se empezaron a llevar las procesiones del Gran Poder al barrio de San Felipe desde el año 1894 en que se terminó la enfermedad. Hace 110 años saldria por última vez el Cristo a la calle en el mes de Septiembre, sus fiestas fueron decayendo y la devoción popular lo remplazó por el casi recién llegado "GRAN PODER DE DIOS" al que se le imploraba ya más ante las plagas que al propio Cristo de la Salud. Hace 110 años el "GRAN PODER DE DIOS" visitaria los confines de la ciudad por primera vez para otorgar su protección sobre ella. Se sabe que llegó al Puerto a finales del siglo XVII, traída de Sevilla por el capitán de artillería Pedro Martínez Francisco, natural de Las Breñas (La Palma). El Gran Poder de Dios lleva a su lado dos bellos ángeles que le sostienen los cordones del traje. Fueron realizados por el escultor de Santa Cruz de Tenerife Se sabe que llegó al Puerto a finales del siglo XVII, traída de Sevilla por el capitán de artillería Pedro Martínez Francisco, natural de Las Breñas (La Palma). El Gran Poder de Dios lleva a su lado dos bellos ángeles que le sostienen los cordones del traje. Fueron realizados por el escultor de Santa Cruz de Tenerife